Historia de ATXC

Aquí mi historia.

Todo me surgió en un momento de indignación. Una de tantas. Hay mucha injusticia y solo puedo gritar A TOMAR POR CULO. Parece poco, pero ayuda mucho. Me empuja a seguir hacia adelante.

Ese grito, crudo y visceral, fue el chispazo que dio vida a ATXC. No es solo una frase, es una actitud, mi forma de plantarme frente a lo que está mal y decidir hacer algo al respecto. En ese momento de rabia, entendí que no basta con quejarme: hay que transformar esa energía en algo tangible, algo que conecte con los que sienten lo mismo, con los que no se conforman.

ATXC nació en Palma de Mallorca, con la idea de canalizar esa furia en creación. Quise construir una marca que no solo hablara de rebeldía, sino que la viviera. Cada producto, cada diseño, cada mensaje que lanzo lleva esa chispa de inconformismo, pero también de esperanza. Porque gritar "A tomar por culo" no es rendirse, es mi desafío para cambiar las cosas.

Mi misión es simple: dar voz a los que sienten que el mundo les debe un poco de justicia, y hacerlo con estilo, con calidad y con un toque de descaro. Desde mis camisetas hasta mis accesorios, cada pieza está pensada para que quien la lleve se sienta parte de algo más grande: una comunidad que no se calla, que no se conforma, que sigue adelante.

Hoy, ATXC es más que una marca. Es mi movimiento. Es un recordatorio de que la indignación puede ser el motor de algo poderoso, y de que un buen grito puede ser el primer paso hacia el cambio. Únete a mí, porque el mundo no se va a arreglar solo.